Nuestra Iglesia posee una visión misionera abarcadora. No limitamos nuestro interés en las almas perdidas a nuestra tierra únicamente, sino a nivel mundial. Es por esta razón que no solo apoyamos el campo misionero en el exterior, sino que nosotros mismos procuramos, en lo posible, salir a compartir la Palabra de Dios en otros países, y también cooperar con ellos económicamente dada la gran necesidad que existe en el mundo.
Cuando Cristo ascendió al cielo le dejó a su Iglesia una Misión muy específica: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Marcos 16:15). Siguiendo, pues, el mandato de nuestro Señor Jesucristo, es nuestro compromiso predicar Su Evangelio, procurando la salvación de las almas que se pierden. Es también nuestro propósito capacitar a los creyentes dentro de la Iglesia para aprender más de las Escrituras, y lograr un crecimiento en todos los niveles en que pueden crecer un ser humano, empezando por el área espiritual. Hacemos un enfoque especial en la familia, para que mejorando las relaciones familiares, nuestra sociedad pueda beneficiarse y educarse en cuanto a una sana moral cristiana basada en la Biblia. Es una de nuestra meta, el mejoramiento del individuo a nivel espiritual, moral, mental y emocional, ayudándolo a encontrar en Dios, la respuesta a todos sus problemas, a través de consejería Bíblica.